Frases del Club de los poetas muertos

el club de los poetas muertos

El club de los poetas muertos, también titulada como “La sociedad de los poetas muertos” en hispanoamérica, es una película estrenada durante el año 1989 en Estados Unidos, dirigida por Peter Weir.

La película protagonizada por Robin Williams, sin duda es un clásico del cine.

Pero no sólo es un clásico por la magistral actuación de Robin Williams, lo es por las grandes lecciones de vida que nos dejó y junto con ello, notables frases para recordar.

El club de los poetas muertos se emplaza en un rígido colegio de Nueva Inglaterra, en donde un grupo de alumnos descubre la poesía y el significado de la frase “carpe diem” (vivir el momento) enfatizando en la relevancia de luchar por alcanzar tus sueños.

Todo gracias el visionario profesor Sr. Keating, que despierta sus mentes a través de ingeniosos métodos, ganándose de esta manera el cariño de gran parte de sus alumnos.

Los chicos deciden crear un nuevo Club de los poetas muertos y encabezados por Neil Perry, una noche se escapan a la cueva y comienzan un ritual: el que se ve reflejado en que la cueva está libre de los prejuicios de la sociedad y no hay nadie que pueda oprimirlos.

Te dejamos un resumen de las mejores frases del club de los poetas muertos:

El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente; sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro; y examinándote de la asignatura fundamental: el amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida.
Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será.
Dos caminos se abrieron ante mí, pero tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia.
No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (…). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería, son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos.
Me interné en los bosques porque quería vivir intensamente; quería sacarle el jugo a la vida. Desterrar todo lo que no fuese vida, para así, no descubrir en el instante de mi muerte que no había vivido.
Muchos viven en una muda desesperación.
Hay un momento para el valor y otro para la prudencia y el que es inteligente los distingue.
Que tú estas aquí, que existe la vida y la identidad, que prosigue el poderoso drama y tú puedes contribuir con un verso.
Todos necesitamos ser aceptados, pero deben entender que sus convicciones son suyas, les pertenecen (…) aunque toda la manada diga: ¡no está bien! Robert Frost dijo: Dos caminos divergen en un bosque, y yo tomé el menos transitado de los dos, y aquello fue lo que cambió todo. Quiero que encuentren su propio camino.
Amigos míos, aún no es tarde para hallar un nuevo mundo, mantengo el propósito de ir más allá del ocaso, es cierto, no tenemos la misma fuerza que en los viejos días, movía cielo y tierra, somos lo que somos, hombres de idéntico temple en corazones heroicos, débiles por el tiempo, más fuertes por voluntad para luchar, hallar descubrir y no rendirse.
Hay que desafiar la adversidad, enfrentar al enemigo sin temor.
Muéstrame un corazón que esté libre de necios sueños, y te enseñaré a un hombre feliz.

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